Inicio / Coimas, comisiones y sobreprecios por USD 10 mil millones entre el kirchnerismo y el chavismo: los casos que la justicia argentina no alcanzó a fallar.

Coimas, comisiones y sobreprecios por USD 10 mil millones entre el kirchnerismo y el chavismo: los casos que la justicia argentina no alcanzó a fallar.

El triunfo de Alberto Fernández y Cristina Fernández atizó las dudas sobre el futuro de los procesos judiciales que se llevan contra la senadora. Algunas investigaciones se remontan a cuando Néstor Kirchner vivía y a la estrecha relación que tuvo el matrimonio con Hugo Chávez y Nicolás Maduro. El Parlamento de Venezuela reclama millones de dólares perdidos por negocios ilícitos, que han sido reconocidos en el caso de los «cuadernos de las coimas». Hace dos semanas, el Foro de Sao Paulo llamó a «enfrentar al macrismo» para «alentar las luchas» de la izquierda en la región.

La ex Mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner ha sido procesada en 13 expedientes distintos, 10 de ellos a cargo del juez federal Claudio Bonadio. El 21 de mayo pasado comenzó su primer juicio oral por corrupción, tres días después de anunciar su dupla con Alberto Fernández, por la Presidencia y la Vicepresidencia de Argentina, elección fijada para el 27 de octubre.

Su coalición Frente de Todos alcanzó el 48,9% de los sufragios en las PASO del domingo superando al 33,3% de los macristas. Una diferencia difícil de remontar para el actual Presidente Mauricio Macri, pese a las acusaciones de corrupción que pesan sobre Fernández de Kirchner. El diario argentino La Nación tituló que jueces y fiscales de Comodoro Py (tribunales) temen una «venganza» kirchnerista. «Se confirmó lo que sabíamos: a la gente no le importa la corrupción cuando le duele el bolsillo», declaró un juez a ese medio.

De las 13 causas abiertas, hay 8 expedientes que aún no llegaron a la etapa de juicio oral. Además de corrupción se le ha acusado de asociación ilícita y encubrimiento de terrorismo, y tuvo dos órdenes de prisión preventiva. Hotesur, Los Sauces, Obra Pública, Cuadernos de las Coimas, Memorándum con Irán, Subsidios ferroviarios, Dólar Futuro, Gas Natural Licuado, Vialidadson los nombres de algunas de las causas por las que se le juzga.

Sin embargo, son los Cuadernos de las Coimas los que más dolores de cabeza le podrían traer a la senadora, que ha acusado un acto de persecución en su contra. En este último caso, el juez federal Claudio Bonadio consideró que la ex Presidenta lideró una red de asociación ilícita que operó entre 2003 y 2015, a partir de las anotaciones del chofer Oscar Centeno, y se le imputan 1.033 actos de cohecho pasivo. En teoría, la justicia debería seguir su curso, pero se teme que los juicios se dilaten, maniobras con la que Fernández de Kirchner ya ha tenido éxito en el pasado.

En particular, el caso de los Cuadernos de las Coimas llega hasta Venezuela y hace recordar la buena relación que hubo entre los Kirchner y el chavismo.

Según datos del Ministerio de Economía argentino la venta de bonos de deuda pública de ese país a Venezuela fue de por lo menos unos 5.600 millones de dólares entre 2005 y 2008. Eran los tiempos de la Venezuela con la mayor bonanza petrolera de su historia, gobernada por el fallecido Hugo Chávez.

En septiembre de 2018, el diario Clarín de Argentina difundió las declaraciones de Claudio Uberti ante los tribunales de justicia de ese país por el caso de los cuadernos en su condición de “imputado colaborador”. Uberti dirigía el Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), que estaba bajo la jurisdicción del desaparecido Ministerio de Planificación de Argentina, cargo que ocupaba Julio de Vido. No obstante, podían ser aún más relevantes sus gestiones como el“embajador paralelo” de los Kirchner en Caracas. El año pasado Uberti reveló que se repartieron coimas por esos negocios. 

Explica el diario que ese financiamiento siempre estuvo en la mira porque habilitó “maniobras oscuras” que terminaron en sospechas de corrupción puesto que las tasas de interés duplicaban lo que en esa misma época debían pagar naciones vecinas a sus prestamistas.

Uberti denunció que en una de estas operaciones Néstor Kirchner y Hugo Chávez se quedaron con 50 millones de dólares. El ex titular del Occovi confesó que en 2007 se organizó una maniobra especulativa que dio “una ganancia de 100 millones de dólares”. 50 millones fueron comisión para los bancos que intervinieron y el resto se lo repartieron a partes iguales Chávez y Kirchner: 25 millones de dólares para cada uno.

De este modo, Argentina concretó la colocación de deuda más cara desde el default del 2002, pagó a Venezuela una tasa en torno al 10,6% por la compra de 500 millones de dólares en los bonos llamados Boden 2015. Venezuela compraba los bonos argentinos, los vendía en el mercado internacional y los cobraba en dólares. El país petrolero se aprovechaba del mercado negro de divisas, producto del control cambiario, y vendía esos dólares en el mercado paralelo. Con lo ganado se compraban nuevamente dólares en el mercado oficial, se reponía el monto y se quedaban con la diferencia. De allí la ganancia de 100 millones de dólares.

El «embajador paralelo»

Los 25 millones de dólares que le correspondían a Kirchner fueron llevados a Buenos Aires «en valijas» por vía aérea, lo cual se relaciona con el conocido caso del maletín con US$ 790.550, que era transportado por Guido Antonini Wilson, un empresario venezolano-estadounidense. Doce años han pasado desde el decomiso de esa valija, y la causa estuvo a punto de prescribir en 2018, hasta que el juez en lo Penal Económico Pablo Yadarola rechazó el pedido hecho por el mismo Uberti, quien viajó con Antonini Wilson y, tras ese episodio, fue expulsado del gobierno. Era un vuelo anunciado como Presidencia Argentina que arribó proveniente de Caracas el 4 de agosto de 2007.

Antonini Wilson está radicado en Estados Unidos e insiste en que el maletín no era suyo sino de Uberti. El expediente, explica La Nación, pasó por tres jueces de primera instancia, por la Cámara en lo Penal Económico y la Casación Federal Penal, y llegó hasta la Corte Suprema, “que ordenó avanzar en la investigación por contrabando, sin que eso ocurriera”. La justicia de Estados Unidos también tomó el caso, detuvo y enjuició a tres venezolanos y un uruguayo por ser agentes encubiertos de Hugo Chávez en Florida para comprar el silencio de Antonini. Tres se declararon culpables y la Corte Federal de Miami condenó al cuarto. Mientras que en Venezuela nada se supo de la investigación. Antonini Wilson afirmó que en ese vuelo otros 4 millones de dólares sí lograron pasar los controles del aeropuerto.

“Esta cuestión no era ajena a la señora de Kirchner, que presenciaba los transportes”, declaró Uberti ante la justicia argentina. También afirmó que el día que murió Néstor Kirchner en uno de sus departamentos había 60 millones de dólares.

Argentina y Venezuela tenían otros negocios. En el 2004 se había creado un fideicomiso argentino-venezolano para el intercambio de «fuel oil» por productos industriales en el banco suizo UBS. El verdadero rol de Uberti era mover dinero entre ambos países según fuera requerido, esto fue detallado por quien en ese entonces era el verdadero embajador de Argentina para Venezuela, Eduardo Sadous. Sus denuncias del momento le costaron su puesto en Caracas.

“Su cargo oficial era estar detrás de las autopistas -en alusión a Uberti-. ¿Qué tenía que ver entonces con Venezuela? Todo conduce al ministerio de Planificación. Pero pensar que De Vido actuaba autónomamente es totalmente ingenuo”, manifestó en entrevista para Clarín. Allí también dice: “Nunca vi a nadie pagar una coima, pero los empresarios que exportaban a Venezuela hablaban del pago de coimas… El fideicomiso lo manejaba PDVSA y entonces con la autorización del Ministerio de Planificación, Argentina depositaba el pago por el fuel oil que se compraba a Venezuela, mientras que éstos compraban bienes y servicios argentinos. El dinero del fuel oil se ponía en una empresa de PDVSA en Nueva York”.

El embajador denunció este entramado en enero de 2005 y por eso el kirchnerismo lo sacó de Caracas. “Yo informé que habían desaparecido 90 millones de dólares de las cuentas de Nueva York cuando lo trajeron a Caracas, lo vendieron en el mercado negro de dólares y luego pusieron esa plata en el mercado oficial, donde se hicieron de una diferencia de 14 millones de dólares. Esto fue en enero de 2005 y fue lo que motivó mi reemplazo por Nilda Garré”, dijo al Clarín.

Este mismo diario cita un informe de la Comisión Permanente de Contraloría de la Asamblea Nacional de Venezuela del año 2016 que para resumir el tamaño de la relación que hubo entre los Kirchner y Chávez, indica que la suma total de los ilícitos entre Argentina y Venezuela fue de 10.655 millones de dólares.De ese monto, 3.101 millones de dólares corresponden a sobornos pagados entre 2002 y 2014.

Además, 90 millones de dólares perdidos entre ambos Estados por medio de un fideicomiso bilateral creador por el ex ministro Julio De Vido; 4,3 millones de dólares perdidos por el intercambio comercial de aluminio entre Venezuela y Argentina; 61,9 millones de dólares perdidos por los sobreprecios en la venta de arroz argentino al mercado venezolano que acaparó la empresa Bioart, que reveló Clarín y que se conoce como el “arrozgate”; 135 millones de dólares por una presunta trama de sobreprecios en pollo y leche vendidos a Venezuela; 5.600 millones de dólares por la venta de bonos de la deuda pública argentina a Venezuela sin control alguno; 5 millones de dólares que financió PDVSA al Gobierno argentino; 182 millones en sobreprecios por la repotenciación de la Central Hidroeléctrica Macagua I en Venezuela; 300.000 dólares perdidos por el incumplimiento del contrato por parte de Impsa Argentina en la construcción del Parque de Generación Eólica La Guajira, que no se hizo; 1.100 millones de dólares por el incumplimiento de contrato por parte de Impsa Argentina en la construcción de la Central Hidroeléctrica en Tocoma que nunca se terminó.

El apoyo del Foro de Sao Paulo a la dupla Fernández

Después de que Juan Guaidó jurara como Presidente encargado de Venezuela el 23 de enero el kirchnerismo apoyó a Nicolás Maduro. El bloque de diputados del Frente para la Victoria firmó un comunicado en el que decían que Maduro era víctima de un intento de golpe de Estado.

Previamente, en septiembre de 2017 en entrevista para Infobae, Cristina Fernández de Kirchner declaró: “En Venezuela no hay Estado de Derecho, pero en Argentina tampoco”. Sin embargo, desde que estalló la crisis de reconocimiento a Nicolás Maduro, a partir de su toma de posesión de la Presidencia de Venezuela, después de las elecciones catalogadas como fraudulentas del 20 de mayo de 2018, la senadora ha preferido guardar silencio. Lo que dista con los apoyos que entregó antes a Maduro, cuando asumió por primera vez como Jefe de Estado en Venezuela, en 2013, cuando incluso viajó a Caracas para la toma de posesión.

Ese mismo año la ex Presidenta le entregó a Maduro la Orden del Libertador San Martín, el reconocimiento más importante que puede recibir un jefe de Estado extranjero de manos del Mandatario argentino de turno -reconocimiento que fue retirado por Mauricio Macri en 2017 por decreto– en una gira oficial de Maduro a Argentina.

La cercanía entre Maduro y Fernández de Kirchner era tal que este la felicitó por el nacimiento de su nieto. «¡Qué bueno la llegada de estas noticias que llenan de alegría a la vida, que le dan más fuerza a la lucha que emprendemos por la patria grande, por la patria libre e independiente próspera!», festejó Maduro al contar que habían conversado por teléfono.

Por su parte, Alberto Fernández, después de ganar las primarias argentinas trató de desvincularse del chavismo y en una entrevista señaló: «Yo siempre he dicho que tiene un régimen autoritario y se hace difícil defenderlo. Es un Gobierno de origen democrático, porque la gente lo votó, pero ha cometido excesos».

Hace menos de un mes el Foro de Sao Paulo se reunión en Caracas, una coalición que agrupa a las izquierdas más extremas, en su Declaración Finalfijaron como uno de sus compromisos “apoyar al movimiento popular de Argentina que ha logrado conformar una alianza unitaria en el Frente de Todos, que lleva como candidato a presidente a Alberto Fernández y como candidata a vicepresidenta a Cristina Fernández de Kirchner, para enfrentar al macrismo y sus políticas de hambre, endeudamiento, represión y entrega de la soberanía, en la próxima contienda electoral de octubre. La derrota de Macri y del neoliberalismo en Argentina sería un triunfo de la integración nuestroamericana y volvería a alentar las luchas y resistencias en el resto de los países”.

FUENTE: El Libero.