Inicio / Sin categoría / Desde 2013 el régimen de Maduro ha sacado de circulación a 66 diarios: El Nacional fue el último.

Desde 2013 el régimen de Maduro ha sacado de circulación a 66 diarios: El Nacional fue el último.

En el año 2012, el gobierno de Venezuela eliminó el papel prensa como bien de importación prioritaria; y en 2013 creó una corporación con la que monopolizó su venta. El Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela informa que 66 medios impresos han dejado de circular desde entonces. De esos, 49 empresas periodísticas han cerrado de manera definitiva y otras 17 han recurrido a paralizaciones de impresión intermitentes. Solo en 2018 suspendieron su circulación 35 diarios.

“Mi abuela y mi abuelo fueron presos políticos. Mi abuelo, Miguel Otero Silva -fundador de El Nacional– de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez; mi abuela, María Teresa Castillo, del régimen de Eleazar López Contreras. Mi papá lleva cuatro años en el exilio bajo el régimen de Maduro, y esto solo me dice una cosa: mi genética me afirma constantemente que esta es una etapa más que también vamos a poder superar y así será”. El recuento lo hizo Alejandra Otero, hija del presidente editor de El Nacional, Miguel Henrique Otero, en una rueda de prensa. Hasta ayer se distribuyó la versión impresa del diario El Nacional, el último periódico independiente de circulación nacional que quedaba en Venezuela.

Poco tiempo después del ascenso de Hugo Chávez al poder comenzaron las críticas del Mandatario hacia la línea editorial del medio. Una lucha que terminó ganando el gobierno gracias al control que ejerce sobre las divisas necesarias para la adquisición de las materias primas indispensables para imprimir un diario.

En el año 2012 el gobierno eliminó el papel prensa como bien de importación prioritaria -en consecuencia, esta industria dejó de recibir los dólares al precio preferencial que fijaba el Estado a través del control de cambio-. Pese a que se anunciaron diversas iniciativas, la producción de estos insumos nunca fue suficiente para abastecer el mercado. Al año siguiente, en 2013, el régimen impuso una nueva traba y monopolizó la venta de papel periódico en Venezuela a través del Complejo Editorial Alfredo Maneiro S.A. (CEAM), adscrito al Ministerio de Comunicación e Información.

Con los impresos han aplicado distintos mecanismos: utilizan los tribunales, aplican acciones legales de demandas, ataques físicos a las sedes de los medios, restringen la publicidad oficial, a través de los impuestos, más las campañas de desprestigio, que ejercen desde los programas de televisión del gobierno, comenzando por Chávez en su Aló Presidente”.

“Este es el final de una larga agonía que se inició entre 2013 y 2014, cuando el gobierno de Nicolás Maduro decidió no seguir otorgando los recursos para acceder de manera libre a los insumos que garantizaran la impresión de este diario. En los últimos cinco años, la importación y distribución de papel prensa en Venezuela se ha convertido en una política de premio y castigo, que favorece a los medios cuya línea editorial es complaciente con el gobierno y castiga a los medios independientes”, resume Marco Ruiz, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), en Venezuela.

Las cifras avalan los dichos de Ruiz. El Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela informa que solamente en 2018 han suspendido su circulación 35 medios. 66 medios impresos han dejado de circular desde el año 2013. De esos, 49 cerraron de manera definitiva y otros 17 han recurrido a paralizaciones de impresión intermitentes. Esa fue la primera medida adoptada por El Nacional para lograr estirar las bovinas de papel que lograba adquirir; hasta ayer cuando circuló la última versión del impreso para migrar a la web.

Quiero pensar que esto es un paréntesis. Los periodistas tenemos el gran defecto de que somos muy tercos. Vamos a seguir informando, a seguir diciendo la verdad, a seguir hablando del país que el gobierno no quiere ver y que el resto del país padece”, dijo Patricia Spadaro, editora jefe del impreso.

El medio -que llegó a tener cinco cuerpos, diversos suplementos y revistas- en los últimos tiempos salía con 16 páginas y vio reducido progresivamente su tiraje. Además, tuvo que limitar sus días de circulación a los martes, miércoles, jueves, viernes y domingo.

“Nuestros niveles de trabajo eran impresionantes. Aquí se sacaban por lo menos entre cinco y siete suplementos adicionales al periódico. En este último tiempo quedó solamente el de viajes, que fue uno de los suplemento más importantes y terminamos haciéndolo digital nada más. Llegamos a tener suplementos hasta con 30 páginas, y terminamos haciendo uno de cuatro páginas”, dice Lorena Gil, periodista del diario durante 14 años.

“Es una política general de acorralamiento en contra de los periodistas”

Cifras de organizaciones no gubernamentales, dedicadas a la defensa de la Libertad de Expresión en Venezuela, dan cuenta de que desde el año 2013 han cerrado más de cien medios de comunicación en ese país.

“El cierre de El Nacional impreso no es un hecho aislado, sino producto de una asfixia, del desprecio por el pensamiento crítico y distinto. Es una política general de acorralamiento, silenciamiento, en contra de los periodistas. De creación de leyes restrictivas, procedimientos administrativos sancionatorios, omisión de respuestas de Conatel (la Comisión Nacional de Telecomunicaciones) que amenaza a estaciones de radio, las mantiene sumisas, al no renovar sus concesiones, aunque lo hayan solicitado, y ahora amenaza y persigue medios digitales”, asegura Marco Ruiz, del SNTP.

FUENTE: El Libero.

Ver tambien

El Veloz Avance de la Economía Digital: Repensando el funcionamiento de la Economía y la Sociedad

Tal como ha ocurrido en otros momentos clave de la historia, los avances tecnológicos traen …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *